Por Prof. Stalin Vargas M.*

La lucha histórica del magisterio ecuatoriano y su organización gremial la UNE, siempre puso al centro de su accionar la defensa de la educación pública.

Defender la educación pública implica luchar por su calidad, la misma debe tener en cuenta la pertinencia de los aprendizajes de los estudiantes, la capacitación docente, el mejoramiento de las condiciones laborales y de vida de los docentes, la participación democrática de los padres y madres de familia en las instituciones educativas, una adecuada infraestructura escolar.

El país es testigo del accionar de la UNE en defensa de la educación pública. La propuesta, el debate y la lucha son las herramientas con las que el magisterio cuenta para cumplir con sus objetivos. 

A propósito de la aprobación de las reformas a la Ley Orgánica de Educación Intercultural, en el gobierno de Lenin Moreno y del pedido de inconstitucionalidad y posterior veto total de Guillermo Lasso a esas reformas, la defensa de la educación pública liderada por la UNE, Frente Popular, FUT, Unidad Popular, combinó la lucha en las calles, la Asamblea Nacional y en la Corte Constitucional, logrando una importante victoria.

La última decisión de la Corte Constitucional, negando el veto total a las reformas a la LOEI, pone en evidencia la defensa de la educación pública que la UNE viene desarrollando. En ese escenario la Ley Orgánica de Educación Intercultural, recoge muy bien las propuestas de la UNE:

La asignación presupuestaria para el sector educación es progresiva, creciente, intransferible, irreductible, por tanto, no podrá ser disminuida durante el ejercicio fiscal y sus recursos deberán estar permanentemente disponibles; en  caso de que el presupuesto anual asignado al sector educación no se ejecute en su totalidad, los valores comprometidos y no devengados, y los no comprometidos, se adicionarán automáticamente a la asignación del siguiente año fiscal.

La UNE alcanzó la victoria con un conjunto de acciones de lucha: la propuesta de reformas a la LOEI en la Asamblea Nacional y la participación en los debates en la Comisión de Educación y el Pleno de la Asamblea, plantones en provincias y cantones, movilizaciones nacionales y provinciales, encadenamientos, 2 huelgas de hambre, marcha de antorchas, desangres, presentación del amicus curiae ante la Corte Constitucional.

Finalmente una cosa que se debe resaltar en el proceso de defensa de la educación pública: la unidad, organización, lucha y una dirección consecuente, es la base del accionar de la UNE, históricamente el magisterio sabe que si no lucha no consigue victorias.

El papel de la dirección es clave, en la UNE hay una dirección consecuente, firme, revolucionaria. Por ello la defensa de la educación pública es una batalla de todos los días hasta que se haga realidad la NUEVA ESCUELA que responda a las necesidades reales que exigen los trabajadores, la juventud y los pueblos del Ecuador.

*EX PRESIDENTE UNE NACIONAL

Quito, 23 de mayo 2 023.