Por Patricio Camacho Z.

Al buscar datos sobre el tema de las drogas y sus antecedentes, volví a leer una nota de la BBC que la transcribo, a fin de compartir elementos sobre los inicios de este fenómeno en los EEUU y sus efectos en nuestras fronteras. “En 1947 fue fundada la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos CIA y hace 47 años fue forzada a publicar documentos que confirmaban que había financiado experimentos de control mental, utilizando descargas eléctricas, drogas alucinógenas y otras terribles técnicas, a menudo sin el conocimiento de las víctimas. Por la naturaleza de los abusos cometidos, los afectados sólo empezaron a entender qué había sucedido décadas después, y el oscuro legado del ultrasecreto programa conocido como MK-Ultra sigue vigente.

En 1950, con la Guerra Fría en pleno apogeo, algunos prisioneros de guerra liberados en Corea regresaron a casa defendiendo la causa comunista, la comunidad de inteligencia de EE.UU. se alarmó. Aterrorizada de que los soviéticos y los chinos hubieran desarrollado técnicas de control mental, y de que sus agentes o los prisioneros de guerra pudieran revelar información. La recién formada CIA asignó US$25 millones para experimentos psiquiátricos en seres humanos. «La idea era tratar de descubrir cómo interrogar a las personas y debilitarlas, y también cómo proteger a su personal de esas técnicas», le explicó a BBC Witness el psiquiatra Harvey M. Weinstein, autor de «Padre, hijo y la CIA». La agencia utilizó organizaciones como fachada para acercarse a más de 80 instituciones y científicos en EE.UU., Reino Unido y Canadá; tal como lo sigue haciendo hasta la fecha «Fue el programa más secreto jamás conducido por la CIA en EE.UU.

Pacientes en hospitales psiquiátricos, presos en instituciones federales e incluso las personas del público recibieron drogas y fueron parte de experimentos sin su conocimiento o consentimiento”. (..)»Establecieron lo que llamaban casas de seguridad, donde prostitutas llevaban hombres a los que, sin advertirles, les daban LSD para que los científicos de la CIA pudieran estudiarlos, generalmente detrás de un espejo bidireccional». Otra práctica común era organizar y observar fiestas inducidas por LSD con música en vivo. Esas fiestas se llamaban «pruebas de ácido» y la cultura que surgió de ellas jugó un papel clave en el desarrollo de los movimientos hippies y psicodélicos unos años más tarde.

Pero algunos de los experimentos más nocivos ocurrieron en el Allan Memorial Institute en Montreal, un hospital psiquiátrico de Canadá, donde las mentes de un número aún desconocido de pacientes fueron sistemáticamente destruidas. La CIA, después de lanzar MK-Ultra, a través de la Sociedad para la Investigación de la Ecología Humana, una de sus organizaciones fachada a través de la cual canalizaban dinero; recibieron una subvención, y desde enero de 1957 hasta septiembre de 1960, la agencia entregó US$60.000 dólares, equivalente a unos US$600.000 en la actualidad. Al conocerse estas pruebas anti éticas en humanos «hubo audiencias en el Congreso en EE.UU. a mediados de los años 70, y la CIA finalmente admitió que este programa existía, que probablemente no era lo correcto, pero fingieron inocencia,» la CIA sabía que estaba rompiendo todas las leyes morales, éticas y legales al hacer estos experimentos».

A este texto podremos agregar que los veteranos de guerra de Vietnam, se los hizo adictos para mantenerlos en combate y al regresar a la vida civil en los EEUU, desataron su adicción, en una alocada carrera por conseguir, difundir y propagandizar el uso de las drogas, al tener el mercado, el sistema capitalista hizo el resto, los resultados están a la vista hoy.