Por Nelson Erazo*

El presidente Lasso, ofrece que va acabar con la pobreza,  enfrentar la crisis y que los más de 5 millones de compatriotas que hoy no tienen empleo, podrán trabajar por las bondades de la Ley. Sin embargo, la conocida como Ley de Oportunidades, no es otra cosa que un instrumento para aprovecharse de las necesidades de los ecuatorianos, garantizando sin duda alguna las ganancias de los mismos beneficiarios de la crisis, la banca, los grandes empresarios e industriales, cumpliendo con las órdenes de los organismos multilaterales.                                                  

Lasso y su ministro de trabajo Patricio Donoso, aprovechándose de las necesidades y la angustia de los ecuatorianos, lo que se proponen en realidad es contar con 5 millones de esclavos ganando salarios reducidos,  atemorizados porque podrán despedirlos sin mediar ningún derecho, en definitiva estarán a merced del capricho de los capitalistas.

En realidad, no quieren el progreso de los ecuatorianos. El gobierno y los grupos empresariales quienes quieren regresar hasta antes de 1938, donde los trabajadores no tenían derechos. Desconociendo las conquistas de los trabajadores que se  levantaron para exigir se respete el derecho a la vida y se reconozca un salario justo, jornadas de trabajo de 8 horas, el descanso de sábados y domingos para recuperar su fuerza de trabajo, así como la seguridad social, libertad de organizarse, estabilidad laboral, derecho de jubilación  patronal, el pago de las horas extraordinarias y suplementarias que hoy pretenden eliminar de un plumazo.   

La pobreza y el desempleo no se eliminan por decreto o con ese tipo de leyes nocivas contra los trabajadores y el pueblo; para acabar con la pobreza y el desempleo es necesario establecer mayor inversión en el campo y garantizar un precio justo de lo que producen nuestros compañeros campesinos, los medianos y pequeños productores, se requiere bajar las tasas de interés a un solo dígito para que  la pequeña y mediana industria puedan acceder a préstamos con facilidades, es indispensable renegociar la deuda que tiene los medianos productores, las pequeña industria, hay que recuperar la capacidad adquisitiva de los trabajadores con salarios justos e incrementos salariales, se debe establecer la moratoria de la deuda externa para invertir esos  8 mil millones anuales que se paga al FMI en salud, educación y vivienda para el pueblo, se debe recuperar los 7 600 millones de evasión de impuesto de los grandes empresarios, se requiere repatriar los más de 30 mil millones de dólares que tienen los grupos económicos en los paraísos fiscales, se debe pagar las deudas del Estado con el IESS que supera los 20 mil millones de dólares, se debe cumplir con la entrega de recursos a los GADs para que generen obras y se genere más empleo.     

En la hora actual es necesario avanzar en la unidad de los trabajadores, el movimiento indígena y las organizaciones sociales agrupadas en el FUT, la CONAIE y el Frente Popular a quienes nos une los mismos intereses contra las políticas neoliberales, las privatizaciones y la defensa de la soberanía.

*Presidente Nacional del Frente Popular

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