Por Remo Cornejo Luque

Más del 61% de los trabajadores, es decir alrededor de 5 millones de personas, no cuentan con empleo adecuado; 3.8 millones de familias viven en condiciones precarias y 1.3 millones de hogares viven en condiciones de hacinamiento y sin acceso a servicios sanitarios básicos. El Covid 19 ha cobrado la vida de 21 mil personas y todavía sigue creciendo el número de contagios.

Los recortes presupuestarios a las áreas sociales, las leyes y decretos de corte neoliberal, los ajustes económicos a la sazón del recetario fondomonetarista, son políticas que benefician a los de arriba en desmedro de los de abajo. El futuro inmediato para la mayoría de ecuatorianos es desesperanzador y se vislumbra un decrecimiento de 9 puntos en la economía nacional, aumentando así las enormes desigualdades sociales y económicas.

14 años de correísmo y morenismo, ejerciendo y conviviendo con la corrupción y la impunidad, ya fueron suficientes para demostrar su incapacidad de gobernar. Ha llegado la hora del cambio.

El lanzamiento de la propuesta Minga por la Vida, a nombre de más de un centenar de organizaciones sociales, abre un horizonte prometedor. Dicha propuesta es un antídoto a la crisis económica y sanitaria que vivimos. Es la construcción de políticas económicas, sociales, culturales, sanitarias, agropecuarias, etc., de carácter integral que apunta al cambio estructural. El abanderado para cumplir tan anhelado sueño es Yaku Pérez.

Ese sueño cobró fuerza en octubre y se viene afirmando en la unidad popular de cholos, mestizos, indígenas, negros, etc., que somos mayoría, para acabar con las prebendas de quienes usufructúan del trabajo y la riqueza nacional. Este es el tiempo de la dignidad y solidaridad, es el tiempo de los pueblos del Ecuador.