FESE

El presidente, Lenin Moreno, ha anunciado que el 15 de julio se iniciará el retorno a las aulas en las zonas rurales de la costa. Dado que la educación por medios virtuales ha fracasado, el gobierno ahora plantea el retorno a clases sin tener un sistema  que garantice la seguridad y la salud de los estudiantes, lo cual pone en riesgo en riesgo la vida de cientos de miles de niñas, niños y adolescentes.

Más de dos millones y medio de estudiantes iniciaron clases a inicios de este mes y, durante este tiempo, los problemas no han dejado de presentarse. Esto ha generado que un alto porcentaje de estudiantes se encuentren al margen del proceso educativo. Evidentemente, este problema se agrava en las zonas rurales, en las cuales, según datos del INEC, sólo un 19% de los hogares cuentan con Internet fijo.

Ahora, pese a que existe un aumento notorio de contagios de COVID-19, el gobierno plantea el retorno a las aulas, en lugar de garantizar el acceso a la educación, mejorando la cobertura de Internet, entregando dispositivos electrónicos, garantizando estabilidad a los docentes; como lo ordena la Constitución y han insistido instituciones como la Corte Constitucional, el CPCCS y la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional.

La situación se vuelve aún más compleja, si consideramos que buena parte de las instituciones educativas de la costa tienen problemas de infraestructura y que no se ha realizado control de plagas ante enfermedades tropicales como el dengue, que es un peligro constante. Sin embargo, el Mineduc ha disminuido USD 74.819.866,59 al programa de alimentación ESCOLAR , USD 40.222.908,95 en uniformes escolares (que, incluso, pudo ser invertido en implementos bioseguros), Adicionalmente, al mantenimiento en infraestructura educativa se recorta USD 135.811,21.

Desde la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador exhortamos a las autoridades a garantizar el derecho a la educación y a garantizar la vida de la niñez y la juventud ecuatoriana, insistimos en que se invierta en aumentar la cobertura del Internet, que se trabaje realmente por medios complementarios, que se brinde apoyo a las familias. Pero, el retorno a las aulas debe darse cuando existan verdaderas garantías y condiciones óptimas para poder evitar contagios. Caso contrario, una vez más, estarán jugando con nuestra vida  y nuestro futuro.