Por Henry Izurieta
I parte
Idea clara: ¿IA para “defender la democracia y derechos civiles?”
Es conocido que los ejércitos del mundo están en capacidad de eliminar varias veces la vida sobre el planeta tierra. La carrera armamentística no necesariamente está en aumentar la capacidad de destruir al enemigo, sino en hacerlo o inmovilizarlo primero y aquí es donde de forma indispensable se integra la tecnología, concretamente la Inteligencia Artificial, IA, por la capacidad de analizar mucha información en poco tiempo, lo que permite reacciones rápidas.
La IA cuyo uso se ha generalizado, pero que es de reciente desarrollo al nivel de las expectativas creadas, todavía tiene que encontrar el ambiente tecnológico que le permita aplicar todo su potencial. En todas las áreas de la actividad humana se produce mucha información que debe ser analizada para tomar las mejores decisiones posibles. Eso es justamente lo que hace la IA, nutriéndose de lo que se denomina Big Data, ahora aplicada a la guerra.
En el 2003 fue creada la empresa de software Palantir que es una de las corporaciones que resuelve el problema de utilizar la IA en el ámbito militar y es la que al 2026 ha obtenido importantes avances e influencia en el mundo.
El ataque que derribó las torres gemelas en New York es la justificación que se expone generalmente en los Estados Unidos para realizar gigantescas inversiones para fortalecer los sistemas de defensa que generen seguridad, es la justificación de los fundadores de Palantir, buscan evitar un segundo 9-11 y “preservar las libertades civiles”, como dice Joe Longsdale, uno de sus cofundadores, pero, en realidad, es la justificación con la cual compran el apoyo social de los electores norteamericanos, pues, lo que están haciendo es fortaleciendo un enorme ejército de dominación, no de defensa. Allí es en donde se incorpora el otro concepto que va más allá de las fronteras norteamericanas, abarca a todo el mundo: democracia a la que se debe proteger. La democracia capitalista al estilo norteamericano que debe cubrir a todos los países y el ejército de ese país se encarga de proteger. Aunque, como veremos, algunos conceptos están cambiando, para mal.
Estos y otros conceptos sostienen la visión con la que Palantir desarrolla su trabajo. A lo largo de dos décadas se han dado ciertos eventos que contribuyeron a que en el 2026 sea una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo, con un valor de mercado de 325 mil millones, casi tres veces el PIB ecuatoriano.
Para efectos de comprender lo que significa esta empresa conviene saber que unos de sus inversores desde su fundación fue In-Q-Tel, una empresa que financia proyectos de riesgo de propiedad de la CIA que en un primer momento aportó dos millones de dólares y ha seguido haciéndolo. Esto, sin duda, significa un empujón importantísimo para la proyección e imagen de la empresa frente al principal comprador del mundo: el gobierno de los Estados Unidos y, con el aval gringo, la empresa sigue creciendo en otros países.
Otro concepto que destacan ellos y se evidencia en su trabajo, es el que se puede calificar de “acompañamiento” que esta empresa traduce con frases como “no vendemos nuestros productos con presentaciones, ni videos, los desarrollamos junto a nuestros clientes” en lo que ellos denominan “Bootcamps”. Están con su cliente reprogramando el sistema, actualizándolo hasta que se consiga el objetivo.
Otro hito importante se dio el año 2016 cuando compró Kimono Labs, que desarrolló una tecnología de software conocida como Mesh que permite utilizar la información de otros sitios web y acoplarla a la propia. Esa empresa era copropiedad del principal accionista de Palantir, Peter Thiel. También en esa época compró empresas como Silk y Poptip que desarrollaron software de visualización e investigación en redes sociales, que en conjunto permitieron estructurar el sistema que manejan en la actualidad.
Otro aspecto importante de esta empresa es su visión estratégica, que le ha permitido sostener sus propósitos a lo largo de los años, aunque los primeros veinte han sido de constantes inversiones y pérdidas. El caso es que la relación con la CIA y el gobierno norteamericano le ayudo a recaudar importantes aportes de capital debido a que los objetivos de la empresa se alinearon con los objetivos de la CIA. Así, pese a tener constantes pérdidas anuales, logró recaudar en torno a los 4 000 millones de dólares, en capital antes de su decisión de salir a cotizar en la bolsa de valores en el 2020.
Palantir, desarrolla su AIP, Plataforma de inteligencia Artificial, que con su concepción permite utilizar los últimos modelos de IA, a la vez que aplica el concepto informático de ontología que le permite evitar que la IA “alucine”, debido a que accede a información real.
La vigencia de los modelos de IA generativa a partir del año 2023 (GPT 3.5 en adelante) le permitieron incorporar esas capacidades al desarrollo de sus actividades y propósitos. Este fue un momento crucial ya que le posibilitó a Palantir utilizar la IA para mejorar sus productos y la vez que mejoró los productos de sus clientes. Al punto que sostiene, como parte de su propaganda, que lo que otros lo desarrollan en meses con equipos de cientos de expertos, Palantir lo hace en días con unas pocas personas.
Sin duda la coincidencia de lo anterior con la guerra Ucranía-Rusia y el genocidio de Israel en Gaza constituyeron la situación ideal para probar su software en acción real. Esto significó dar un salto enorme ya que el entrenamiento de los sistemas de IA militares se lo hizo en guerras reales, por tanto, lograron acumular tal cantidad de información y experiencia que le permite a Palantir estar a la vanguardía.
Así se puede entender que, esta empresa que recién comenzó a obtener ganancias de 209 millones de dólares en el año 2023, mientras que por dos décadas acumuló pérdidas constantes por miles de millones, que en el 2014 estuvo valorada en 15 000 millones; ahora, en febrero de 2026, tenga un valor de mercado de 325 mil millones de dólares y aumentando.
