Por Henry Izurieta
Palantir y los aparatos de guerra y seguridad norteamericanos
Hasta ahora está claro que Palantir tiene relación directa con inteligencia militar, algo que ellos nunca han negado, mejor, han aprovechado, aunque no han dado a conocer detalles.
El complejo concepto de ontología en informática Palantir lo lleva a la práctica y contribuye resolviendo una deficiencia de los aparatos de inteligencia norteamericanos: su falta de integración. Los acuerdos de esta empresa con las agencias de seguridad resuelven el problema y potencian sus actividades. De hecho, el solo acuerdo ya es un importante avance para el gobierno, su potenciación, les permite dar un salto. FBI, CIA, NSA utilizan el software de Palantir y, a través de Palantir, comparten información, algo impensable en la época del 11S.
El avance tecnológico que esta empresa propone al gobierno norteamericano, le permite ahora tener relaciones entre sus instancias mucho más amplias y más profundas y, como ellos dicen, con sus aliados, principalmente la OTAN. De hecho un enorme salto político es lograr que todas esas instancias y gobiernos hayan aceptado que los sistemas de Palantir acceda a sus bases de datos.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ejecuta unos 80 proyectos con Palantir para vigilar las fronteras y controlar el comercio. Las recientes declaraciones de Donald Trump en el sentido de que ya no ingresan migrantes por la frontera sur tiene que ver con la prohibición, la decisión de expulsar a los migrantes latinos, pero también a la eficacia de los sistemas de vigilancia mejorados con la participación de esta empresa.
Como se ha denunciado públicamente, el ICE está utilizando información de los departamentos oficiales para encontrar migrantes y deportarlos. Y lo hace con el apoyo de Palantir que ha incluido un software que lo conoce como ELITE (Enhanced Leads Identification & Targeting for Enforcement) que funciona en el sistema operativo de la empresa, AIP, integrado en el sistema InmigrationOS, por el que el gobierno de Trump pagó a Palantir 30 millones de dólares, que ubica al migrante, lo categoriza en función de su predisposición a la violencia, residencia, lugar de trabajo. A esto se añade las acciones del sistema FALCON que genera un árbol de relaciones familiares, amistades, de trabajo, escuela de sus hijos e incluso de propiedades como vehículos y seguimiento virtual mediante la información de las torres de teléfonos celulares que informan a ELITE todo sobre el migrante. Esto integrado en una especie de google personal del migrante que presenta toda su información, incluida la información tan privada, como la del medicaid. Para recibir esta información el agente del ICE lo único que debe hacer es con su celular enfocar al migrante, el sistema lo identifica.

Todo esto permite realizar un seguimiento al centímetro, ahora al migrante, más adelante a cualquier persona, las deficiencias técnicas que se pueden confirmar en las detenciones tienen que ver con que el sistema se está entrenando, es certero que más adelante muchas de esas deficiencias se superen. Sin embargo, otra deficiencia evidente es que el ICE actúa por fuera del consenso social, respondiendo a la visión de los supremacistas, como el presidente norteamericano. Se está generando un nivel de solidaridad que puede llevar a que Trump, en medio de otras tensiones que ha generado, salga de su cargo.
Este nivel de intromisión en la privacidad justifica, totalmente, las críticas y oposiciones sobre el uso que se hace de las herramientas tecnológicas para espiar a las personas y, en última instancia, controlarlas. Y en medio de estas aplicaciones está Palantir.
Entre las primeras relaciones con el ejército estuvieron los desarrollos para las unidades de combate en las invasiones a Irak y Afganistan para evitar o anticipar las emboscadas de los guerrilleros y las bombas en las carreteras, sin dejar de lado la incursión que terminó con la muerte de Osama Bin Laden.
El mayor salto que ha dado esta empresa es la relación con el Pentágono, el departamento de Defensa y el Ejército norteamericano. Ha conseguido contratos con el Mando de Operaciones Especiales (SOCOM), la Marina, Fuerza Aérea, Fuerza Espacial, cyberEspacio y el Ejército para utilizar el sistema operativo AIP, para desarrollar proyectos tan específicos como: TITAN y Maven y otras actividades.
A mediados del 2025 se concretó un contrato por varios años entre el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y Palentir que integra 75 acuerdos previos y nuevos acuerdos que suman 10500 millones de dólares. Muestra de la influencia que ha llegado a alcanzar esta empresa en la principal potencia militar del planeta. Algo que ha denunciado con fuerza la experta italiana en IA Francesca Bria que sostiene que este es el “contrato que lo cambia todo”. Lo que analizaremos más adelante.
