Por Natasha Rojas
La mayoría de la Asamblea Nacional, traicionó una vez más al pueblo ecuatoriano.
La aprobación de las reformas al COOTAD cumple con las órdenes del FMI de reducir la inversión social, el tamaño del Estado y arranchar recursos para el pago de la deuda externa.
La disminución del presupuesto a municipios, consejos provinciales y juntas parroquiales, traerá como consecuencia menos obras y cierre de servicios sociales como educación, salud, atención a víctimas de violencia, adultos mayores, personas con discapacidad y escuelas deportivas.
Es fundamental que identifiquemos en cada territorio a quienes con su voto dieron paso a esta perversa ley traicionando a sus territorios.
Una vez que se publique en el Registro Oficial, presentaremos la respectiva acción de inconstitucionalidad.
Los recursos del Estado no son de Noboa, de los alcaldes o de los prefectos, los recursos son del pueblo.
Jamás olvidemos que detrás de cada presupuesto hay personas, familias y derechos que deben ser respetados.
Lamentablemente vivimos en un país que cuando el Estado salva a la banca, perdona deudas a empresarios evasores de impuestos, es INCENTIVO. Pero cuando el Estado en todos sus niveles invierte en obras y servicios sociales como educación, salud, protección a mujeres, niños adultos mayores, personas con discapacidades, arte, cultura, es GASTO.
