Redacción Opción
Estados Unidos e Israel coordinaron e iniciaron ataques militares a Irán el sábado 28 de febrero de 2026 en una operación llamada Furia Épica (Epic Fury, en inglés). Las primeras noticias de víctimas mortales del bombardeo a suelo iraní fueron más de 60 niñas de una escuela femenina en el sur de Irán y la cifra de muertos en otros lugares crece. En los ataques también fue asesinado el líder religioso y político iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
Este nuevo ataque criminal ha lanzado el imperialismo estadounidense y el sionismo israelí, tiene como victimas al pueblo de Irán. El pretexto es el de siempre: «llevar la democracia», «combatir el terrorismo», «liberar a un pueblo» y «salvar a la humanidad». Donald Trump, anunció que «bombas caerán por todas partes» y que «enfrentarán la muerte segura» si no se rinden, y lo está cumpliendo.
“Estos ataques se inscriben en la escalada del imperialismo estadounidense, que se arroga el papel de gendarme mundial, y responden a una estrategia de contención contra quienes identifica como enemigos y como factores que erosionan su ya debilitada hegemonía”. señala un comunicado publicado por el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador.
“Los agresores argumentan que su objetivo es acabar con el régimen teocrático iraní, pero esa excusa viniendo de sendos gobiernos implicados en un genocidio, en continuas violaciones de la soberanía de los estados y de los derechos de su propio pueblo, del derecho internacional y de los más elementales derechos humanos es un insulto a la razón”, dice otro comunicado publicado por el Partido Comunista de España Marxista Leninista y añade, “ Los agresores no ocultan que una de sus intenciones es restituir en el trono a la dinastía de los Phalevi en la persona del hijo del último “Sha de Persia”, carcelero de su propio pueblo, derrotado por una revolución popular y aliado en su día del Israel sionista y de EEUU. En cualquier caso, es a la clase trabajadora y al pueblo iraní a quienes les corresponde saldar cuentas con el régimen reaccionario de Jamenei; no son los agresores o el resto de dictaduras teocráticas de la región quienes van a garantizar los derechos del pueblo iraní, ni los de sus propios pueblos”.
Lo que está en juego son los intereses de las potencias imperialistas, de los monopolios que controlan la economía mundial que se disputan zonas de influencia, rutas de comercio, recursos naturales como el petróleo y otros. Es una disputa abierta por el reparto del mundo y a costa de la muerte y el sufrimiento de millones de personas. EEUU busca con este ataque las riquezas y un mayor control económico y político, los recursos y el control de las vías de comercio como el estrecho de Ormuz, ganar posiciones frente a su competidor China en Oriente Medio
“La burguesía, en esta pelea entre imperialistas, intenta que se tome partido por uno u otro agresor, por eso es tan importante insistir en la necesidad de la solidaridad internacional, en el refuerzo de la lucha de clases en el mundo, en la lucha contra los agentes autóctonos del imperialismo y contra el imperialismo mismo: esa es la única garantía frente al militarismo que nos arrastra hacia un conflicto generalizado”, dice el PCEml
“Las consecuencias finales de este conflicto son imprevisibles” dic el PCMLE, y añade que “además de la muerte de civiles, la destrucción de infraestructura y la migración forzada, existe el riesgo de una generalización del conflicto en la región, así como su impacto en el mercado energético mundial, la volatilidad de los mercados financieros y la afectación a las cadenas de suministro, entre otros factores que podrían profundizar los riesgos de una recesión económica mundial.
Ambas organizaciones políticas coinciden en llamar a su militancia, a la clase y a los pueblos de a organizarse contra la guerra imperialista y en defensa de la paz entre los pueblos, a rechazar esta agresión imperialista-sionista y a manifestar la solidaridad con Irán y su pueblo. Únicamente avanzando hacia la libertad, hacia una verdadera democracia e incrementando la lucha de clases contra el capital imperialista podremos avanzar hacia la paz.
