Por Redacción opción

“Podemos decir que ya pasó el pico en la  mayor parte de la provincias del país”, dijo la ministra de Gobierno María Paula Romo, el día viernes 24 de abril, refiriéndose a los contagios del Covd-19, por lo cual dan por terminada la etapa de aislamiento e iniciar una de distanciamiento desde el 4 mayo.  Según el gobierno, la decisión de basa en los datos que muestran desaceleración en los contagios, mayor capacidad de hacer pruebas, baja significativa en los servicios de emergencia, baja en las llamadas de atención al 171 y baja en las atenciones hospitalarias y el número de defunciones”. En la noche del domingo 26, la novedad fue que el gobierno establece la corresponsabilidad con los municipios y consejos para tomar la “última palabra”, es decir les trasladan la responsabilidad de decidir si pasa de una fase a otra del llamado semáforo.

Diversas instituciones científicas, colegios de médicos, fuerzas sociales y dirigentes políticos,  mostraron preocupación por estas medidas que pondrían en peligro la vida de millones de ecuatorianos.

Terminar el aislamiento y pasar a una nueva etapa llamada de distanciamiento social, “representa un nuevo error del gobierno en la atención a la pandemia, con la diferencia de que el mismo, podría ser fatal para miles de trabajadores y trabajadoras” señala un comunicado público de Unidad Popular, firmado su director Geovanni Atarihuana.

El comunicado sustenta que nuestro país es el que más contagios tiene en América Latina  por millón de habitantes, esto debido a un débil sistema de salud pública y a la inoperancia del gobierno en la contención de la pandemia y añade que apenas se han realizado 56.513 test (al viernes 24 de Abril) para Covid_19 lo que representa el 0,33 de muestras tomadas al total de la población.

Aluden que con este número de pruebas resulta un absurdo total, desmontar la cuarentena, pues solo se han evaluado a los/as personas con síntomas de Coronavirus. Esta cifra nos demuestra que la mayoría de la población trabajadora no ha accedido al TEST RCP, por lo que la consecuencia de levantar el aislamiento social sería -inevitablemente- un contagio exponencial de peores implicaciones que las ya conocidas en el país y  critican la indolencia del Gobierno, por no invertir en equipamiento adecuado a hospitales centinelas, de segundo nivel, y centros de salud para enfrentar un rebrote del virus.

Ya son miles los ciudadanos fallecidos en el Ecuador por la irresponsabilidad de un régimen que ha preferido pagar la deuda externa antes que la VIDA; esta vez nuevamente el régimen pone al centro los intereses económicos de los grandes empresarios, antes que preservar la SALUD de nuestros compatriotas, dice Unidad Popular, por lo que exigen al Gobierno Nacional, sostener la cuarentena, el tiempo que sea necesario, invertir en raciones alimenticias para las personas que viven bajo la línea de pobreza, que deben ser entregadas semanalmente en cada hogar, para que las familias ecuatorianas puedan preservar su vida.

finalizan señalando que “Unidad Popular se suma a las voces de la comunidad médica y cientí­fica, al pronunciamiento de las Alcaldías y Prefecturas, al clamor de las organizaciones sociales y la ciudadanía en general. Debemos impedir que la tragedia humanitaria que vive Guayaquil se agudice por un rebrote, debemos impedir que el contagio se torne exponencial en otras ciudades y provincias. El gobierno debe asumir la defensa de la vida de la gente por sobre los intereses económicos de las grandes empresas y comercios”.