Por UNE
El domingo 11 de enero del 2026, el presidente Daniel Noboa difundió una tabla comparativa de indicadores económicos para sostener que el país ha “mejorado” respecto al período 2021–2023. Sin embargo, los datos oficiales del INEC y del propio Gobierno desmienten ese discurso.
En pobreza, el Gobierno se limita a mostrar la pobreza por ingresos y omite deliberadamente la pobreza multidimensional, el indicador más completo reconocido por el INEC. Según este enfoque una familia deja de ser pobre porque su ingreso es mayor a la línea de pobreza (USD 92, 40 ingreso familiar por cada persona en el hogar), pero es pobre multidimensional porque los niños no van a la escuela, viven en condiciones de hacinamiento, no tienen acceso a agua potable, salud, etc. Según cifras oficiales, la pobreza multidimensional nacional aumentó del 37,3 % en 2023 al 41,7 % en 2025; en el área urbana subió del 23 % al 29,9 %, y en el sector rural se mantiene en niveles críticos cercanos al 67 %. La pobreza extrema multidimensional también se incrementó.
En educación, el Gobierno se atribuye “logros” que no existen. No olvidemos que en el 2025 Galo López, director de Análisis e Información Educativa del Ministerio de Educación, en un medio de comunicación señaló: “Tenemos una tasa de matrícula que bordea el 90% y que corresponde a 4.059.952 estudiantes. Mientras que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) señala que la población de niños y adolescentes es de 4,5 millones. Es decir, hay alrededor de 450.000 que no están inscritos”. Realidad que contradice la cifra del Gobierno que habla de una amplia reinserción escolar.
En empleo, la supuesta mejora no es nada significativa. El propio INEC advierte que no existe un crecimiento real del empleo adecuado, y quienes lo tienen perciben ingresos que no alcanzan para cubrir la canasta básica familiar.
Es fácil postear datos desde fuera del país y cuando no se sienten de cerca las realidades y problemáticas constantes que atraviesan los sectores populares. Mientras el discurso gubernamental habla de avances, los datos oficiales muestran más pobreza estructural y mayor desigualdad. Cuando se oculta esta realidad, no se informa al pueblo: se le miente y por eso desde la UNE convocamos a todos los sectores sociales a sumarse a la jornada nacional de movilización a desarrollarse el 29 de enero en cada ciudad.
