Por Ab. Juan Pablo Sansur Ode.
Uno de los baluartes preponderantes y fundamentales de la democracia es la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de investigación, la libertad de opinión, el derecho a discrepar.
El diario Expreso ha sido asechado, vilipendiado con denuncias truchas y chafas, hay que recordar la persecución por supuesta defraudación tributaria y lavado de activos las cuales fructificaron por ser mal fundamentadas. No contento con esto el gobierno nacional coaccionó y presionó para que la empresa privada no paute publicidad con el diario Expreso, esto surtió efecto para que dicho medio no tenga ingresos, asfixiándolo financieramente, provocando prácticamente el cierre de la edición impresa.
Claro está también, que cierta empresa privada en contubernio con el gobierno le resultó más fácil y conveniente pactar con el gobierno”, más allá de ciertas manipulaciones que sí se dieron, habría la amenaza de que quienes pautaban publicidad con dicho medio podrían ser perseguidos por parte del SRI, la Superintendencia de Compañías, la UAFE. Ante este panorama Expreso ya no pudo más.
Esto es desolador y marca un precedente nefasto para el periodismo.
El periodista ambateño Fabricio Vela señaló: “muchos de quienes cuestionaron duramente el cierre del diario Hoy o de la revista Vanguardia, hoy guardan silencio o hacen patéticos ejercicios para intentar justificar lo que ocurre con el diario Expreso,”
Ante lo suscitado la Sociedad Interamericana de Prensa lamentó el cierre de la edición impresa de Expreso y conminó a las autoridades ecuatorianas garantizar condiciones plenas para el ejercicio periodístico,; pero, en un gobierno que es narcisista, como lo aseveró el propio periodista del diario Expreso Martin Pallares, debemos hacer la siguiente reflexión: es imposible que pueda cohabitar un gobierno corrupto con una prensa libérrima que tenga gallardía e hidalguía, pues los casos de corrupción siempre estarán merodeando y deambulando en gobiernos autocráticos y facinerosos.
El Observatorio de Derechos y Justicia señaló que la decisión se produce después de varios meses de soportar hostigamiento administrativo y judicial, el medio enfrentó intentos gubernamentales de captura societaria y censura contra sus columnistas y representantes, la arremetida final se apuntaló con la no sorpresiva salida del prestigioso columnista Roberto Aguilar.
La empresa Granasa que perdió el 70% de sus anunciantes, intentó vender un terreno que tiene en Duran para pagar a los proveedores, a la nómina de trabajadores y cubrir gastos operativos pendientes, pero el 17 de agosto del 2026 tras conseguir un comprador, la junta de accionistas se reunió y el 95,48% de los representantes votaron a favor de la venta, Inmobiliar fue el único accionista que votó en contra, el 25 de agosto esta misma institución del Estado ingresó un tramite ante la Superintendencia de Compañías, solicitando la suspensión de la resolución de la junta respecto a la venta del bien inmueble que hasta la fecha no se ha podido concretar.
Han torpedeado dolosamente para causarle daño al diario Expreso., Está claro que no le iban a perdonar la vida a este prestigioso medio de comunicación que ha realizado investigaciones sobre bullados casos de corrupción como lo son: Progen, ATM, el Caso Porche de propiedad de la Corporación Noboa que fue ubicado en la Isla Trinitaria en donde se aprehendió al único sospechoso de un atentado con explosivos, el fallido acuerdo con HealthBird, que involucran al gobierno de Noboa.
Ecuador será probablemente uno de los pocos países llamados “democráticos” donde no hay un periódico de circulación nacional fuerte y consolidado, solamente quedarán ciertos medios que se llamarán “independientes”, pero con seguridad le podrían hacer la comparsa al gobierno nacional o simplemente tendrán miedo de enfrentarle al gobierno para no afrontar las consecuencias que ya sabemos cuales son.

