“Nada ni nadie es apolítico”

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Por Dr. Camilo Morán Rivas MD.

Nada ni nadie es apolítico; la lucha de clases, se da en todos los escenarios de una sociedad.

Ya no me disgusta, ahora me causa hilaridad, cuando leo frases y escritos llenos de hipocresía: «soy apolítico, soy técnico”, “no me meto en nada”, “todos los políticos son iguales”, “nada va a cambiar con cualquiera que gane”, “si no trabajo, no como”, etc., queriendo convencernos y quizá convencerse ellos mismos que si existe la posibilidad de «mantenerse neutros e indiferente a los que ocurre a su alrededor».

Todos, absolutamente todos los actos, posiciones y decisiones de las personas, instituciones, organismos gremiales, gobiernos, etc., son políticos y persiguen objetivos políticos y en esas posiciones y decisiones, se da también, aunque lo quieran negar, distintas formas de lucha de clases, lucha de contrarios, dónde se enfrentan poderosos intereses económicos, políticos y sociales, las clases dominantes por un lado y los sectores populares por otro lado

No existe para mí, nada más despreciable, querer convencernos como lo dice hoy el candidato a alcalde de Sociedad Patriótica: «mi participación en el gobierno de Correa, fue técnica, no política”, y claro, hoy según este señor «solo técnico, no político», está de candidato por otro partido, solo como «técnico, no político», sigue diciendo.

Mamarrachos y oportunistas como estos, abundan y son una especie que no está en peligro de extinción, pues abundan y de todos los colores…

O lo que dicen, hacen y deciden las sectas religiosas, ¿no son políticas?

O las universidades, ¿no hacen políticas?

O la FIFA que dirige el fútbol mundial, ¿no es un organismo político?

¿O no vimos a Infantino, besando las manos del Sr. Trump?

O el COI y el COE, ¿no han tomado decisiones políticas?

O el aire que respiramos, ¿no está cada día más contaminado por decisiones políticas de los gobernantes?…

Los alimentos están cada día más caros por decisiones políticas.

Y claro todas las acciones y decisiones políticas de una sociedad y de los gobiernos, se enmarcan al mismo tiempo, en la lucha de clases, que es el verdadero motor de la historia, que es irreconciliable entre las clases sociales; por lo tanto, es inaceptable que a estas alturas se reclame «solo criterios técnicos, que no se mezclen con la política», en cualquier persona o institución, que aspire a tomar responsabilidades de poder.

Uno de los ejemplos más claros de la irreconciliable lucha de clases, es lo que está pasando en Brasil, dónde se están enfrentando Lula que representa los intereses de los sectores populares y Bolsonaro un verdadero Gandul que está ahí apoyado por la burguesía brasileña, que cuenta con el respaldo del imperio y que representa al poderoso empresariado brasileño, solo faltaría que Bukele, Mileni y Noboa se declaren «técnicos» y no políticos.

En definitiva, para el manejo de cualquier espacio de poder, lo que se necesita son políticos honestos, decentes, capaces, que sepan escuchar la voz del pueblo, que gobiernen para beneficio de la gente, que sean incapaces de cometer actos de corrupción, no es necesario ni imprescindible que Sean PhD en nada, solo deben ser leales con quienes los llevaron al poder.

¿O acaso Alfaro fue un «técnico o PhD en algo? Sin embargo, hasta ahora la historia recoge de buena manera, lo que hizo en el país; o Fidel y el Che, ¿fueron “técnicos, másteres o PhD en algo?, solo se ubicaron con el pueblo cubano en la lucha de clases en ese país, al lado de los sectores empobrecidos de Cuba.

Cuidado entonces con quienes se «proclaman técnicos y no políticos”, son realmente derechistas con la careta de «neutrales apolíticos».

Está entonces totalmente fuera de lugar, que, a los candidatos a cualquier dignidad, les reclamemos criterios «solo técnicos y no políticos», cuando la ciencia y los avances científicos, tienen siempre un sello de clase y representan criterios de política científica.

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