Por Prof. Stalin Vargas Meza
El 21 de julio de 2026, el presidente Noboa, hizo el lanzamiento de la Agenda de Crecimiento de Ecuador 2040, a ese lanzamiento asistió Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y otras autoridades.
En su discurso dijo que ¨tomamos las decisiones que había que tomar y los resultados lo demuestran: logramos que el riesgo país baje de 2.300 a alrededor de 400, triplicamos las reservas internacionales hasta llegar a casi 13 mil millones de dólares, nuestras exportaciones no petroleras crecieron a 29,4 mil millones de dólares e incrementamos los ingresos tributarios a 17.400 millones de dólares…logramos bajar la pobreza al 21,4 %, el nivel más bajo en toda la historia de nuestro país…Y con la Agenda 2040 damos el siguiente paso: queremos más inversión, más empresas produciendo y, sobre todo, más empleos dignos para nuestra gente. Este instrumento lo construimos sumando esfuerzos con el sector privado, con las universidades, con el apoyo del BID y con organismos internacionales que hoy vuelven a confiar en Ecuador y que demuestran que cuando nos unimos por una misma causa, el país avanza¨[1].
Se le olvidó decir que todas las medidas económicas tomadas por el gobierno: incremento del IVA al 15%, elevación del precio de las gasolinas y el diésel, despido de trabajadores del sector público, incremento de los pasajes del transporte interprovincial e intracantonal, recortes presupuestarios a salud, educación, obra pública, son impuestas por el FMI y los grandes beneficiarios de ellas son los grandes empresarios, banqueros y los tenedores de los bonos de la deuda externas ecuatoriana; mientras la mayoría de ecuatorianos no tiene empleo adecuado, no puede acceder a la canasta familiar y vive con miedo por la inseguridad.
¿Qué plantea la agenda de crecimiento?
Utilizando frases que al ser escuchadas o leídas por la gente pueden sonar positivas, por ejemplo: ¨El Ecuador debe convertir sus ventajas naturales, geográficas y humanas en capacidades productivas reales. Aprovecharlas plenamente implica ampliar la producción, atraer inversión, impulsar la innovación y abrir nuevas oportunidades en todo el territorio. También supone preservar la estabilidad macroeconómica y la sostenibilidad fiscal, porque la confianza y el orden económico son las bases sobre las que puede construirse una transformación duradera¨[2]. Ya en la implementación de esa Agenda de Crecimiento la realidad es otra.
Los ejes planteados por la Agenda tienen que ver con: 1. Institucionalidad y seguridad jurídica; 2. Estabilidad fiscal; 3. Competitividad e inversión productiva; y, 4 Fortalecimiento de la dolarización y profundidad financiera. Cada uno de estos ejes plantea un conjunto de lineamientos, por ejemplo, el eje de institucionalidad y seguridad jurídica plantea:
1. Fomentar la apertura, simplificación regulatoria y optimización del marco contractual para la atracción de inversión privada.
Esto implica para el sector de la electricidad: Abrir y dinamizar el mercado eléctrico mediante mayor participación privada.
En el sector hidrocarburífero, actualizar el marco normativo de tramitología y contractual del sector, habilitando modelos de asociación y procesos de delegación ágil al sector privado en transporte, refinación y almacenamiento.
2. Fortalecer la institucionalidad del modelo de Asociación Público-Privada (APP) y perfeccionar los marcos contractuales para una delegación estratégica, inclusiva y sostenible.
Esto implica que, en el sector minero, hidrocarburífero y turismo, se debe ¨desarrollar y fortalecer modelos contractuales de inversión y APP, incluyendo consorcios y contratos de participación¨.
3. Modernizar la regulación estructural y actualizar los marcos legales para la adecuación competitiva de los mercados.
Para lo cual se debe: ¨Elaborar Una nueva Ley Orgánica de Desarrollo y Fomento Productivo Agropecuario y de ampliar las competencias de ARCSA para ejercer control efectivo sobre productores informales; elaborar una nueva Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica que incorpore la democratización del acceso, la gestión activa de la demanda y la apertura a nuevos agentes privados; consolidar en su solo proyecto de ley las reformas Hidrocarburíferas y revisar la legislación de inversión extranjera aplicable al sector; aprobar y reglamentar una ley de fomento a la minería y de consulta previa que establezca regímenes diferenciados según la escala de la actividad¨.
¿Qué busca la agenda de crecimiento ecuador 2024?
Nada más ni nada menos que impulsar la propuesta neoliberal: abrir todos los espacios a la inversión privada nacional y extranjera, para ello, no tienen problemas en plantear la flexibilidad laboral, las concesiones a través de las Alianzas Público Privadas, para entregar los recursos naturales del país a las empresas transnacionales y con ello beneficiar a los grupos económicos, entre ellos a los Grupos Noboa y Nobis.
El Ecuador requiere cambios urgentes, eso será posible con un Programa de Gobierno que rompa las cadenas de la dependencia, acabe con la explotación y saqueo de los recursos naturales, que aplique una profunda redistribución de la riqueza y el patrimonio nacional para satisfacer las necesidades de los pueblos del Ecuador.
[1] 2026-07-21-Lanzamiento-de-la-Agenda-de-Crecimiento-de-Ecuador-2040.pdf
[2] Agenda de Crecimiento Ecuador 2040. Transformar y Progresar. Quito, julio 2026
EX PRESIDENTE UNE NACIONAL

