Fundación ANA: la fundación que no es fundación

Periódico Opción
4 Minutos de lectura

Por Jaime Chuchuca Serrano

La famosa Fundación Ana de Lavinia Valbonesi no ha sido Fundación sino Emprendimiento, así, como lo lee. En el Servicio de Rentas Internas (SRI), la Fundación Ana consta como “sociedad” de régimen RIMPE en la categoría de emprendedor, que inició actividades el 25 de abril de 2024, con ingresos brutos anuales de hasta 300 mil dólares, según la Ley de Régimen Tributario Interno (Art. 97.3). El SRI no debe inscribir emprendimientos con los términos “Fundación”, porque esta se entiende como Organización Sin Fines de Lucro, mientras que la Fundación Ana, al ser un emprendimiento, tiene fines de lucro, cuyo representante legal es Paul James Quirk. El origen de Fundación Ana crea una confusión legal, que se ha expandido por el país.

Las Fundaciones deben estar registradas obligatoriamente en el Sistema Unificado de Información de Organizaciones Sociales (SUIOS) y el ente rector que vigila los recursos financieros es la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS). Al ser emprendimiento, la Fundación Ana de Lavinia Valbonesi no cumple con dichos requisitos, y lleva a una confusión a la ciudadanía, a los actores públicos y privados. Además, el SRI cumple con varias exenciones para las Fundaciones.

En la página web, el emprendimiento Fundación Ana afirma recibir fondos de corporaciones millonarias como Andalucía, Grupo Danec, Roland, Seguros Atlántida, Stevia Life, Siegfried y otros.

Si recibe fondos en calidad de Fundación, aunque es un Emprendimiento, ¿quién vigila estos recursos y el lavado de activos?

Recientemente, la Fundación Ana (que no es Fundación), a través de la licenciada Lavinia, hizo conocer un Acuerdo con la Farmacia Fybeca e inauguró la “primera Farmacia Ana”. Pero si la Fundación Ana está acogida al RIMPE, por lo tanto, está excluida de actividades como laboratorios médicos y farmacéuticas, según la Ley de Régimen Tributario Interno (Art. 97.4, d). De este modo, el incumplimiento acarrea la autoexclusión del RIMPE.

Esta ilegalidad, ocurre en medio del desabastecimiento de medicinas en el país, sobre todo por la guerra arancelaria de Noboa con Colombia (y con México) que ha subido los fármacos por encima del 100%. A su vez, Noboa ha hablado de un acuerdo con la India para traer fármacos, aunque los médicos cuestionan su calidad. En todo esto, existe una gran manipulación del mercado y especulación. La mercantilización de la salud por parte del noboísmo toma ribetes ilegales e inmorales.

La Fundación Ana, que en realidad es un “emprendimiento”, tiene un problema conceptual que no se aceptaría como tema tesis, sin ajustes. El emprendimiento Fundación Ana es un caso de varias ilegalidades atado al poder presidencial de Noboa. Históricamente se ha criticado a las fundaciones, y ahora a este emprendimiento, por la elusión fiscal, el control ideológico y por el lavado de la imagen pública.

ETIQUETAS:
Comparte este artículo