Por Ab. Juan Pablo Sansur Ode
Es menester subrayar la retórica y la charlatanería de los EE.UU. ya que no le interesa la democracia, ni los derechos humanos, ni tampoco robustecer la institucionalidad venezolana, Trump a dicho vamos a tener elecciones en el momento correcto, pero lo principal es que hay que arreglar un país fallido, el gendarme del mundo ya lo decidió así, no habrá elecciones, muchos dicen que lo que pretende Washington es una transición democrática, eso no sucederá. Trump, lo que está apostando es por sus propios intereses petroleros, tanto es así que Washington ha incautado dos buques petroleros en el Atlántico Norte y el Caribe, mientras tanto una multinacional gringa como Chevron opera en Venezuela, sin problemas gracias a un permiso especial que la exime de las sanciones gringas a la industria petrolera venezolana.
Venezuela podría convertirse en el laboratorio de una nueva gramática del poder gringo: una forma de dominación lumpen totalitaria y de rasgos hamponiles orientada al control de territorios y de recursos naturales que EE.UU. considera propios, aunque no lo sean.
La figura de Delcy Rodríguez es más funcional a los intereses norteamericanos, los intereses lacayos de sumisión y de subordinación por parte de Machado y Edmundo Gonzales no surtieron resultados para que ellos se quedaran en el poder, así paga el diablo a sus devotos, mientras tanto presenciamos la desesperación en la cual está sumida María Corina Machado, ya que con inverecundia, de manera escandalosa e indecorosamente por congraciarse con Trump y en lo posterior tener el poder entregó su premio Nobel de la paz a Trump.
En cuanto al capítulo venezolano la Unión Europea afirmó que la transición en Venezuela debe incluir a la principal opositora María Corina Machado, no podemos hablar de una transición cuando continua el chavismo enquistado y encaramado en el poder, por los intereses fraguados por Washington, dijeron. Delcy Rodríguez está en el ejercicio del poder porque representa la continuidad administrativa en cuanto a los ministerios: Pdvsa, los bancos, los puertos, sin eso el país se paraliza en días, Delcy Rodríguez representa el canal directo con el poder duro, estamos hablando de los militares, de los colectivos y de la capacidad de entrega de la información, la desmovilización, las firmas, las ordenes, hay que recalcar que Trump a dicho sobre Delcy Rodríguez lo siguiente: “es una mujer fantástica”, por otra parte quienes dicen que Washington quería evitar un reguero de sangre y una confrontación con las fuerzas del chavismo para evitar una guerra civil, pero están equivocados, a Washington le interesa un bledo los regueros de sangre en el mundo, si Delcy Rodríguez habría sido un dique de contención frente a los anhelos imperialistas de Washington se habría desembocado ese reguero de sangre .
Lo cierto es que muchos sectores empresariales y elites oligárquicas de Venezuela no se sentían garantizados de que Machado o Edmundo Gonzales gobernaran ese país, ya que el apoyo inequívoco de Machado a las sanciones ha destruido sus relaciones con la élite empresarial venezolana que había establecido un modus vivendi con Maduro para seguir trabajando en Venezuela tras un cuarto de siglo de gobierno, Washington no apostó por la oposición venezolana, tanto es así que Richard Grenell enviado de Trump se reunió con los representantes de Machado y les pidió que organizaran una reunión en persona con Machado en Caracas y que le facilitaran una lista de los presos políticos que querían liberar, pero la reunión en persona nunca se produjo y Machado se negó a reunirse con el enviado de Trump. Machado demostró soberbia y falta de humildad,
Grenell presionó a Machado para que esbozara su plan para poner en el cargo a su candidato sustituto Edmundo González, todo se frustró cuando ella no expresó ideas concretas sobre cómo poner en el poder al gobierno elegido democráticamente, Machado estaba molesta porque Grenell no denunció enérgicamente a Maduro como ilegitimo, Grenell dijo a su equipo que tal declaración, aunque cierta habría socavado su labor diplomática.
