Fernando Cerimedo y la conspiración antidemocrática en América Latina

Periódico Opción
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Por Dr. Marco Villarruel A.*

                            En honor y recuerdo solidario a los miles de chilenos asesinados por la bota fascista de Pinochet y del imperialismo.

Podría ser una historia más en el inmenso campo de la delincuencia terrorista de la derecha mundial, tal como la demuestra en estos precisos días el neofascista presidente de Colombia.

Pero no, es un capítulo importante de un gangster que nació en Argentina en 1981 y en el pináculo de sus fechorías llevaba viviendo en Bolivia. Al parecer estudió en Harvard. Es conocido como influencer (personaje con gran presencia en internet que influencia en las opiniones de su audiencia). Fue empleado de la famosa firma Mc Cann. Estuvo involucrado en el conocido incidente mundial de Cambridge Analytics (empresa inglesa acusada de uso indebido de miles de direcciones de Facebook para sus campañas electorales).

Es fundador del portal de ultraderecha La Derecha Diario, y como publicista y activo agitador de la derecha electoral, estuvo presente en las elecciones de Jair Bolsonaro en el 2022, en Brasil, donde encabezó la tesis de la nulidad de la ganancia de Lula da Silva por un aparente fallo de las computadoras. Es conocido de Trump y de hecho participó en la Conferencia de las América que fue un cónclave donde se delinearon las estrategias para la persecución a la izquierda latinoamericana. Las fotos con Rubio dieron la vuelta al mundo.

Se presentaba como consultor político y como tal recorrió América Latina asesorando a los candidatos de derecha, pero a decir de Nadia Belle, la mujer que finalmente lo acusó de tentativa de asesinato, comerció ilegalmente con oro, manejaba cuantiosas cantidades de dinero lo cual indicaba que se hallaba sumido en el tráfico de dinero, combustible y droga.

De lo que dijo Nadia y de las posteriores pesquisas de la policía boliviana, se pudo constatar, con todos los registros posibles, que Cerimedo manejaba unos enormes clusters  ( conjunto de computadoras que traban conectadas entre sí) para diseminar automáticamente millones de mensajes de audio, video y entornos falsos, con miles de conexiones celulares e inundar las redes sociales con campañas de apoyo a sus candidatos de la ultraderecha en América Latina, a través de calumnias, amenazas, falsedades.

Los socios estratégicos más importantes con los que trabajó Cerimedo fueron Javier Negre (experiodista de El Mundo, confidente de Donald Trump, y Javier Milei), fundador de varios medios de ultraderecha, especialmente La Derecha Diario. Estuvo presente en la posesión del mando de Daniel Noboa, en el 2065, en Quito.

El otro es el mexicano, propietario del emporio televisivo Azteca, Ricardo Salinas Pliego, con quien ha desarrollado campañas mediáticas anticomunistas y contra el gobierno de México.

Según el diario mexicano La Jornada las campañas negativas, desinformación o estrategias digitales agresivas son las de Jair Bolsonaro, en Brasil, donde difundió en 2022 la falsa tesis de fraude electoral. Con Javier Milei, en Argentina, para cuya campaña presidencial de 2023 fue un operador relevante de la estrategia digital. En el bloque del rechazo en el plebiscito constitucional chileno, en el que su empresa fue vinculada a operaciones de desinformación, y, más recientemente, Rodrigo Paz, en Bolivia, a cuyo entorno llegó como asesor político. También se han documentado vínculos o apoyos con la diputada argentina Patricia Bullrich, el hondureño Nasry Asfura y otras figuras de la derecha regional.

Insólito; ¿Quién es Rodrigo Paz? Depende del idioma en que le preguntes a Wikipedia, la IA lee una sola. https://www.instagram.com/reels/DcuI4aGhk8H/  

En los EEUU su socio es el argentino-estadunidense Damián Merlo, propietario de la firma Latin America Advisory Group (LAAG), con sede en Miami, Cerimedo no sólo fue un operador de campañas electorales latinoamericanas, sino como parte de una infraestructura trasnacional con un nodo central en Estados Unidos.

 Poco después adquirieron una plataforma dedicada fundamentalmente a la desinformación contra Cuba, que explica en su propia página “Nosotros”.

En enero de 2024 Merlo prestó, asociado con Cerimedo, asesoría de relaciones públicas para Milei. El registro se hizo ante el Departamento de Justicia, de acuerdo con la Ley FARA.

El expediente, por sí solo, ya demuestra algo más amplio: Cerimedo puso la campaña argentina en manos de una estructura estadunidense diseñada para abrir medios.

Las granjas de bots también en el Ecuador

La guerra política, militar, ideológica, cultural en el mundo se ha trasladado con gran fuerza a las llamadas redes sociales. Incluso la utilización de medios de comunicación tradicionales como la televisión, los periódicos, la radio y el cine han pasado a ser instrumentos del pasado y han perdido la contundencia y la inmediatez de antaño. Hoy el ciberespacio a través de las nuevas tecnologías es el escenario de la guerra de la propaganda política e incluso militar.

El Ecuador tuvo acceso tardíamente a las nuevas tecnologías de la información y comunicación (el internet por ejemplo), pero ciertas contingencias políticas como los procesos electorales o las campañas gubernamentales o de las oposiciones, por ganar espacio imágenes favorables permitieron un desarrollo sostenido, a través del uso intensivo de la web a través de múltiples plataformas y dispositivos, incluyendo sofisticadas formas de mediciones de los alcances.

No es el caso rehacer la historia de los medios digitales en el Ecuador, pero dada la coyuntura del caso Cerimedo hagamos un recuento del uso político de las redes sociales a través de la Web.

El año 2014, el gobierno de Rafael Correa destinó $ 200 000 dólares para enfrentar a través de las redes sociales a las disidencias políticas. Una investigación de la Universidad de Oxford señalaba que ese año 26 países en el mundo desarrollaban ya auténticas y millonarias guerras mediáticas en el mundo.

La revista Plan V y Fundamedios hicieron la primera investigación documentada mediante la cual la empresa Ximah Digital, que realizaba investigaciones de pautaje para publicidad y para el gobierno. Ahí se gastó millones de dólares en el pago a empresas que eran Trolls Center oficialistas, como El Patriota, que usaba el ataque, la difamación y afirmaciones falsas. El portal http://milhojas.is en marzo del 2015 dio a conocer las fotografías de un troll center ubicado en el norte de Quito. Lo dirigía Amauri Chamorro, quien mantenía una relación cercana con Vinicio y Fernando Alvarado, estrategas de comunicación de Rafael Correa, quienes dirigían los trolls desde la Secretaría de Comunicación de la Presidencia de la República.

La tarea era posicionar hashtags o etiquetas y conseguir Trending Topics. En el 2016 Correa había manifestado que “hay que ganar la guerra  en redes”.

Durante la campaña de Guillermo Lasso la guerra fue feroz. De lado y lado. Y las inversiones fueron cuantiosas. Se incorporaron la difusión de rumores, noticias falsas, presuntas injurias, es decir, una auténtica guerra sucia. Por ejemplo: #LassoDevuelveLaPlata.

¿Cómo funcionan las campañas?  El troll center está compuesto por 150 mil cuentas de Facebook y Twitter (hoy X), con vida propia de más de cinco años, con fotos de personas de otros países. El alcance llega a 6.2 millones de personas (actualmente las cifras pueden haber variado por la presencia de TikTok e Instagram).

Hoy, como lo hace Cerimedo, instalan softwares que generan bots, es decir robots a través de cuentas automatizadas que activan decenas de miles de mensajes. La investigación afirma que muchas respuestas vinieron desde el IESS, o hackers individuales, o del crimen organizado y agencias gubernamentales.

El gobierno actual del Ecuador gasta decenas de miles de dólares en esta especie de guerra sucia, y ahora tiene a su favor el apoyo del Pentágono y de los criminales sionistas. Para este efecto contrata e importa técnicos y métodos de guerra mediática con el pretexto de la lucha contra los narcos, mineros ilegales o políticos corruptos.

Sin embargo, como puede observarse en la reacción de los trabajadores y del pueblo, la imagen social del régimen cae en picada tal como lo demuestran los sondeos independientes y las movilizaciones populares.

Septiembre del 2026

*Marco Villarruel ex decano de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador.

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