Redacción Opción
En un comunicado de la Federación de Barios de Quito, “le dice no a la sobrecarga escolar y a la sobreexplotación laboral”
La Federación de Barrios de Quito expresa su firme respaldo a la comunidad educativa que rechaza la obligatoriedad de asistir a clases los días sábados. Esta medida desconoce el interés superior de niñas, niños y adolescentes, quienes requieren espacios de descanso y convivencia familiar para su desarrollo integral.
Isabel Vargas Torres, presidenta de la organización y ex presidenta de la UNE afirma en el comunicado que la educación no puede imponerse a costa del bienestar de los estudiantes y la sobreexplotación laboral, en un país donde un adolescente entre 12 y 17 años es asesinado cada 14 horas, más de dos millones de familias carecen de alimentación nutritiva, los maestros son extorsionados.
La líder social explica que en países con altos estándares educativos como Suiza y Finlandia, los horarios escolares respetan los tiempos de descanso y recreación, reconociendo que el aprendizaje se fortalece en equilibrio con la vida familiar y comunitaria; estos modelos priorizan el bienestar y el descanso, ofreciendo pausas regulares y jornadas que no sacrifican la salud física ni emocional de los estudiantes.
Obligar a maestros y estudiantes a asistir los sábados – dice Isabel Vargas . no solo vulnera derechos, sino que desvía la atención de los problemas estructurales: la deuda social pendiente que debe ser saldada para garantizar escuelas dignas y docentes valorados; la necesidad de que el Gobierno genere fuentes de empleo con condiciones justas, apoyando a los medianos y pequeños emprendimientos que hoy cierran sus puertas por extorsiones y falta de respaldo; la inseguridad creciente que afecta directamente a estudiantes y docentes, el incremento de la pobreza multidimensional; y el déficit presupuestario, pues en el año 2025 solamente se ejecutó el 63% del presupuesto para educación pública, lo que implica falta de alimentación escolar, uniformes, infraestructura adecuada, revalorización docente, déficit de maestros entre otros.
Y finalizó estableciendo que la comunidad educativa y barrial exige que las políticas públicas respeten los derechos constitucionales y que se construya un modelo educativo que priorice la vida, la familia y el futuro de nuestros hijos.
Y llamó por una educación pública digna, con descanso, seguridad y oportunidades a empujar la ¡Revocatoria YA!
