Por Ab. Juan Pablo Sansur Ode.
La desastrosa hoja de ruta del gobierno nacional en cuanto a su política internacional es totalmente descarriada, deplorable, desastrosa, adicionalmente rastrera y lacaya con el imperio norteamericano.
Los resultados de Noboa en Washington no han sido fructíferos ya que el Ecuador quedó fuera de la estrategia del control de drogas con los EEUU en este 2026, la propaganda presidencial acaba de chocar otra vez de frente con la diplomacia real, esta vez en la Casa Blanca, ya que la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de los EEUU excluyó por completo al Ecuador de las menciones directas y proyecciones en su reciente “Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026”, la política de Washington evidencia un cambio de prioridades geopolíticas y operativas en la lucha en contra del narcotráfico, Ecuador es clasificado únicamente como territorio de tránsito, pese a que hoy figura entre los principales corredores del narcotráfico a escala global.
Washington evalúa no solo el volumen del problema, sino la capacidad institucional de respuesta, un aspecto en el que el Ecuador presenta debilidades estructurales, se advierte que nuestro país enfrenta restricciones presupuestarias, es decir baja ejecución de recursos, adicionalmente tiene problemas en los procesos de contratación pública y limitaciones tecnológicas para enfrentar al narcotráfico de forma sostenida, a EEUU no le importa si se reducen o no los homicidios en el Ecuador, las extorciones, los robos; por lo tanto, la supuesta cooperación por parte de los EEUU con nuestra nación forma parte de una retórica, de una verborrea, de un relato que no se traducen, ni se plasman en resultados tangibles.
Nosotros somos un globo de ensayo y el patio trasero del imperio norteamericano, somos parte del ajedrez gringo de la geopolítica mundial, nos utilizan, por eso manifiesto lo servil, lo lacayo, lo súbdito, lo subordinado que ha sido Noboa con Trump, mientras tanto a Colombia en el año fiscal que concluyó en septiembre del 2025 los EE.UU. proporcionó, suministró alrededor de 230 millones en asistencia total (incluyendo unos US$ 43 millones para operaciones de emergencia), mientras que al Ecuador el imperio norteamericano le otorgó casi 20 millones de dólares en nuevos fondos y drones para combatir a los cárteles de la droga.
Daniel Noboa no es recibido por el Trump, visitó por dos días Washington, justamente cuando el presidente de EEUU y su secretario de Estado estaban de visita oficial en China. Apenas una semana antes la alfombra roja de la Casa Blanca se había desplegado para socios críticos como el brasileño Lula Da Silva y en febrero para Gustavo Petro, a pesar de su posición vasalla Noboa no ha sido recibido en la Casa Blanca.
Por otra parte, no podemos obviar que los congresistas de los EEUU enviaron una carta al secretario de defensa conminando y solicitando la suspensión inmediata de las operaciones militares conjuntas en el norte del Ecuador, tras reportes de bombardeos a instalaciones civiles y presuntas torturas cometidas por militares ecuatorianos. El documento señala que tras más de dos años de Estado de excepción y una estrategia militarizada el gobierno de Noboa no ha logrado reducir el narcotráfico y la violencia, además se hace alusión a investigaciones que vincularían al negocio familiar del mandatario con redes en cuanto al tráfico de drogas, los legisladores también denunciaron “una deriva autoritaria” mencionando la disolución de dos partidos políticos, la suspensión del principal movimiento de oposición y el arresto del alcalde de Guayaquil, así mismo advirtieron sobre una crisis diplomática con Colombia tras el hallazgo de una bomba ecuatoriana sin explotar en territorio colombiano.
A pesar de que ya hay la presencia de bases militares gringas en nuestro suelo patrio, no hemos conseguido absolutamente nada en términos preponderantes, trascendentales, los que se vanaglorian, se rasgan las vestiduras, se ufanan de que debemos tener una relación fluida con nuestro principal socio comercial se dan de baldazos porque hemos hipotecado nuestra soberanía, hemos subordinado nuestra política económica hacia Washington, sin embargo siguen habiendo áulicos, corifeos y adláteres que defienden a este execrable mandatario.
