Por Jaime Chuchuca Serrano
La Inversión Extranjera Directa (IED) tiene que ser leída por períodos, no solo por un trimestre o un año, como pretende el gobierno de Noboa. Aquí hare una descripción y algunos apuntes sobre la estructura económica y las decisiones políticas.
Un dato importante para la descripción, entre el año 2000 y el 2025, es que la media de la IED es de 696,19 millones.
El primer año de la dolarización fue uno de los de mayor caída de la IED, -23,4 millones. De 2001 a 2004 hubo una recuperación. Entre 2002 a 2004, son 3 años que se supera la media histórica de IED, como efecto rebote de la larga crisis de los noventa (véanse los gráficos).
De 2005 a 2007, la IED es de menos que la media histórica. Pero 2008 es el primer año que se rompe históricamente la IED, llegando a 1057,40 millones de dólares. Continúan 2009 y 2010, con menos de la media, años bastantes críticos para este indicador.
Sin embargo, entre 2011 y 2022, con algunos años levemente por debajo de la media, se puede notar una gran estabilidad de 12 años de la IED, incluso a pesar de los años de la pandemia. Si somos más restrictivos, entre 2013 y 2020, son 8 años seguidos en que la IED supera la media histórica; en los gobiernos de Correa y Moreno. Este período se puede reconocer como más o menos estable respecto a la IED, aunque de por medio haya habido crisis políticas o económicas. Esto significa una integración de los capitales extranjeros en la economía ecuatoriana.
En los años recientes, la caída de la Inversión Extranjera Directa en 2023 y 2024, se aproxima a las crisis previas al año 2010.
En el año 2025 hay un pico de crecimiento de la IED, pero no es el mejor de la historia, como dice el gobierno de Noboa. Los años 2015 y 2018 son los dos años de mayor crecimiento de la IED, en este corte desde el año 2000, y corresponde el primero al gobierno de Correa y el segundo al de Moreno.
En 2015 el precio del barril de petróleo tuvo una drástica caída a 33 dólares y a pesar de eso creció la IED, por el crecimiento minero; en 2018, el barril estuvo a 64 dólares. En el año 2025, el precio del barril de petróleo estuvo en 66 dólares. El año 2025 estaría en el tercer lugar del crecimiento de la IED en esta muestra.
A pesar de la pequeña economía ecuatoriana, incluso comparada con sus vecinos, Colombia y Perú, en 14 de los 26 años se supera la media de la IED, esto es importante también para el análisis de la dispersión. Los años más críticos 2006 y 2007, 2009 y 2010, están atados a la crisis del gobierno de Gutiérrez y su reemplazo con Palacios, y al cambio de modelo del gobierno de Correa. Es destacable que el año 2008, año de la Constituyente de Montecristi, hay un gran crecimiento del IED, como efecto rebote de la caída de dos años seguidos.
Sin embargo, a los gobiernos de Correa también le corresponden 7 de los 14 años de estabilidad y crecimiento de la IED. Aquí destaca la subida del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), para prevenir la fuga de capitales, y el intento de la modernización de la matriz productiva, para combatir la dependencia.
La economía ecuatoriana ha tendido a los productos primarios, al petróleo, y ahora ha pasado a un neoextractivismo y una posible etapa postpetrolera, igual de dependiente. Y aquí la inversión principal ha sido de EEUU y Canadá.
Es crucial entender la caída de la IED de los años 2023 y 2024, los 2 peores años de los últimos 10. En el último año del gobierno de Lasso y el primero de Noboa, es sensible la crisis energética, los cambios de la política pública y la fuga de capitales. Así también la declaratoria de conflicto interno. En el año 2024 se contrajo el PIB en -2%, la peor caída desde la pandemia. Aparte de esto, disminuyeron los subsidios para los combustibles, se subió el IVA, y se abrió una brecha de fracasos contractuales en el área energética, una gran pérdida económica para el Estado (como los casos Progen, ATM, Karpowership).
En el año 2025 crece la IED por efecto rebote de dos malos años, y posiblemente continúe en el 2026. Cuando se complete el segundo período presidencial de Noboa (si no hay revocatoria o muerte cruzada antes), habrá que ver si se marca nuevamente la inestabilidad (que es lo más seguro) o se apunta a mantener la estabilidad.
Uno de los grandes desafíos en las economías de la región es evitar los capitales golondrina y la fuga de capitales. Y aquí, Lasso y Noboa tomaron decisiones antipatria, porque disminuyeron el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), y se incorporó la relación financiera con los paraísos fiscales (Panamá, Costa Rica, etc.). El crecimiento de la intermediación financiera de Países Bajos guarda relación con la elusión fiscal.
China tomó la IED como uno de los indicadores del desarrollo, modificando un poco el concepto del Banco Mundial, para salir de la dependencia. En la economía China es importante el gran crecimiento de la IED entre los años 2000 y 2025, con una mejor interconexión mundial. Ahora hay una gran disminución de la IED en China, y ha crecido su inversión en el resto de países. En Ecuador ha invertido en infraestructura, minería y energía.
Se comprenden mejor los indicadores analizando los períodos, antes que de segmentos reducidos. La crítica al desarrollo no se puede hacer sin comprender estos indicadores. Un país latinoamericano si quiere salir de la dependencia no puede dejar los sectores estratégicos en manos de las transnacionales y las potencias, que debilitan los derechos laborales y la soberanía, así como el cuidado de la naturaleza. El Estado debe ejercer su control para beneficiar al pueblo y no solo incrementar el capital de las potencias y de los oligarcas.
