Por Jaime Chuchuca Serrano
La polaca ecuatoriana Monika Martyna Koniuszek, conocida como Monika Silva, destacó en los medios nacionales tras denunciar la venta de 93 hectáreas por la Alcaldía de la Libertad, bajo la administración de Francisco Tamariz, a Jenny Ramírez, una persona sin historial societario; era hija de la empleada doméstica de la familia de la Ministra Cynthia Gellibert, a quien Noboa encargó algunas veces la vicepresidencia.
De la gestión a la denuncia
Monika contaba que primero se dedicó a la gestión: la solución de problemas de luz, agua potable, alcantarillado. Y en el camino fueron asomando múltiples denuncias de corrupción, tráfico de tierras y atentados contra la naturaleza. Por eso estableció su Fundación la Integridad.
La activista denunció directamente al ex alcalde de Santa Elena, Otto Vera Palacios, ex vicepresidente de la Asamblea Nacional, y asambleísta reelecto. Vera milita en el PSC y tiene vínculos con ADN. Monika denunció a este personaje por numerosos casos de corrupción y tráfico de tierras; además a su mano derecha Andrés Aguilar, actual candidato a la alcaldía de Santa Elena. Muchos llaman a Vera: el zar de la tierra.
Los Casos Bellitec, Sunshine y Otros
La polaca ecuatoriana denunció el famoso Caso Bellitec: una venta de 750 hectáreas de la alcaldía de Otto Vera Palacios a la compañía Bellitec, a 83 centavos el metro cuadrado. La empresa Bellitec está constituida por un entramado de otras compañías pertenecientes a las familias: Olsen Pons, Olsen Moeller, Olsen Arteaga, Boloña Moeller y Moeller Camacho.
Estas denuncias se dirigían contra poderosos grupos económicos ecuatorianos.
Monika Martyna denunció otro caso de testaferrismo, la venta de 474 hectáreas por 71 118 dólares, en la alcaldía de Otto Vera Palacios, a una persona natural, Walter Euclides Barrera Maldonado, sin historial societario, quien obviamente solo era un intermediario.
Uno de los últimos casos que se encontraba investigando fue el Caso Sunshine: la venta irregular de cientos de hectáreas a la matriosca empresarial Sunshine. Primero la venta de 332 hectáreas de la playa Mambra, después de 450 hectáreas, y más delante de 3 hectáreas de manglar protegido, que se iban a destinar para la urbanización. Así también, la entrega de notas de crédito por más de 9 millones de dólares. Todo esto en la alcaldía de Vera Palacios. En los últimos meses, relacionó el caso con Punta Blanca, con el que se esfumó una deuda de 4,7 millones de dólares, del Banco Popular de la época del feriado bancario.
La Carta a la Embajada de Estados Unidos
Mónika veía que todo esto se le escapaba de las manos y resumió en una Carta a la Embajada de Estados Unidos, algunas irregularidades de una decena de personajes que había encontrado del Caso Sunshine y otros, que además de tráfico de tierras estaban relacionados al narcotráfico. Entre ellas figura Vera Abad Alejandro Benito, un administrador de las empresas de los Noboa. Los ecuatorianos conocemos que Vera Abad está involucrado en denuncias de tráfico de sustancias ilícitas junto a María Beatriz Moreno Heredia.
Después de entregar la Carta, Monika se dio cuenta que cometió un error. Algunos casos estaban relacionados a la familia Noboa, el poder de turno, quien tenía apoyo de los Estados Unidos.
La persecución judicial hacia Mónika
Monika denunció al Contralor actual, Xavier Mauricio Torres Maldonado, por tráfico de influencias para obtener puestos para sus familiares, y este la acusó penalmente.
Monika empezó a ser acosada por la persecución judicial: denuncias impuestas por el Contralor Torres, por Andrés Aguilar, por Viteri Flor y muchas otras.
Los asesinatos
Su amigo y también periodista ad honorem, Robison del Pezo, quien también denunciaba irregularidades semejantes, sumó una contra el rector de la Universidad Peninsular de Santa Elena, Néstor Acosta. Del Pezo fue asesinado en noviembre de 2025.
El 8 de junio de 2026, Mónika fue asesinada en su casa hostal de Montañita, mientras sus dos niñas estaban en la escuela. Antes de la Autopsia, el Ministro Reimberg hablaba de suicidio, intentando lavar las manos de los personajes del gobierno. Lo que pareció más sospechoso a todos los ecuatorianos.
Los enredos del gobierno de Noboa
Antes de la autopsia, los comuneros y activistas sospecharon que Mónika fue asesinada. La pareja y la inquilina encontraron a Mónika sin vida. Quien vino a enredar las cosas fue el Ministro Reimberg.
No hubo el mensaje de despedida del que habló Reimberg, fue un “que tengas un buen día, mi amor”.
El teniente coronel Juan Carlos Rojas, jefe del operativo, resumió claramente: “al cuerpo se le encontró en el piso con un surco en el cuello”.
Los moradores alertaron que a la hora del fallecimiento cortaron la luz. Y también a la hora de la pericia policial.
Después de 12 días se dieron a conocer los resultados de la primera autopsia: asesinato por estrangulamiento. La familia y activistas piden una segunda autopsia independiente, para proteger elementos periciales.
Desde el inicio, el gobierno de Polonia y la Unión Europea intervinieron pidiendo una investigación independiente y transparente, porque no creían en los argumentos del gobierno de Noboa.
En el Ecuador de ahora, como el hace siglos, la acumulación del capital se realiza también a través del despojo de la tierra comunal y de la apropiación ilícita. Los grupos oligárquicos derraman sangre. Y Monika los combatió con acciones.
En su cuenta de X, se puede leer la frase de Monika: “No hace falta nacer en Ecuador para amarlo y defender lo justo. Activista anti-corrupción, defensora de la Pachamama y de los grupos vulnerables. Aún viva”.
