Redacción Opción
La Federación Nacional de Trabajadores del Ministerio de Salud Pública del Ecuador FENATRAMSP, expresaron su firme y categórico rechazo al Decreto Ejecutivo 393 emitido por el gobierno de Daniel Noboa, mediante el cual se crea la Empresa Pública de Abastecimiento, Infraestructura y Logística en Salud (AIL E.P.). Esta no constituye ninguna solución real a la grave crisis sanitaria que atraviesa el Ecuador; por el contrario, profundizará el camino hacia la privatización, la corrupción y el debilitamiento del Ministerio de Salud Pública, señalaron.
La FENATRAMSP, estableció que la crisis de la salud pública no se origina por la ausencia de una empresa pública. La verdadera causa de la crisis está en la reducción del presupuesto para salud, el abandono de hospitales y centros de salud, la falta de medicamentos e insumos, el déficit de personal sanitario y la ausencia de políticas públicas serias para fortalecer el sistema nacional de salud. Y enfatizaron que una nueva estructura burocrática no resuelve la situación de miles de ecuatorianos que esperan atención médica, cirugías o medicinas y que esto se resuelve asignando recursos necesarios y urgentes al MSP y a la red pública de salud.
La Federación de Trabajadores del Ministerio de Salud Pública FENATRAMSP, advirtió que la creación de esta empresa pública no resolverá el desabastecimiento hospitalario ni mejorará automáticamente la atención médica. Por el contrario, concentrará enormes recursos y facultades administrativas en una entidad que contará con amplia discrecionalidad para compras, infraestructura, logística y contratación de servicios, generando condiciones peligrosas para nuevos negociados, sobreprecios y actos de corrupción dentro del sistema sanitario.
La historia del país demuestra que las compras públicas en salud han sido uno de los principales focos de corrupción estatal. En lugar de transparentar y fortalecer los mecanismos públicos existentes, el Gobierno crea una nueva empresa que puede convertirse en otro espacio de reparto político, clientelismo y manejo poco transparente de millonarios recursos públicos.
Además, señalaron que el decreto abre claramente las puertas a la privatización progresiva de la salud pública. La transferencia de competencias estratégicas del Ministerio de Salud Pública hacia una empresa pública debilita la rectoría estatal y facilita procesos de tercerización y externalización de servicios esenciales.
Bajo el discurso de la “modernización” y la “eficiencia”, se pretende introducir una lógica empresarial dentro de un derecho humano fundamental como es la salud, por lo cual los trabajadores de la salud rechazan cualquier intento de convertir la salud pública en negocio. La salud no puede estar sometida a intereses económicos ni a modelos empresariales que prioricen contratos y rentabilidad por encima de la vida de la población.
Además, alertaron de la amenaza a la estabilidad laboral de miles de trabajadores del Ministerio de Salud Pública y que la creación de estructuras paralelas puede derivar en precarización laboral, pérdida de derechos, tercerización de funciones y debilitamiento institucional del MSP, afectando tanto a trabajadores como a usuarios del sistema sanitario.
La Federación Nacional de Trabajadores del MSP hace un llamado urgente a la unidad de todas y todos los trabajadores de la salud, organizaciones sindicales, sectores sociales y ciudadanía en general para defender: El fortalecimiento del Ministerio de Salud Pública; la salud pública gratuita, universal y de calidad; la estabilidad laboral y los derechos de las y los trabajadores; la asignación inmediata de mayor presupuesto para salud; la transparencia y el combate real a la corrupción y la derogatoria inmediata del Decreto Ejecutivo 393.
Finalizaron señalando que defender al MSP es defender la vida, los derechos laborales y el derecho del pueblo ecuatoriano a una salud pública digna y accesible para todos.
