Por Ab. Juan Pablo Sansur Ode
La apertura indiscriminada de nuestros mercados produce la quiebra tanto de la industria local como de la producción nacional, no podemos pensar que los pueblos exclusivamente se van a desarrollar a través de los llamados tratados de libre comercio que en gran medida beneficia a los grandes exportadores. El discurso de los TLC forma parte de los cantos de sirena por parte del neoliberalismo; quienes pueden colocar sus productos a gran escala teniendo tecnología son los que se benefician en detrimento de los pequeños productores que ante la avalancha de productos foráneos que atiborran nuestras perchas quiebran, produciendo y generando desempleo, pobreza, migración.
Se ha firmado el acuerdo comercial reciproco (ART) con los EE. UU de Norteamérica que realmente es un TLC, la eliminación de la sobretasa en realidad es un beneficio pequeño y que podría ser de corto plazo, vemos una negociación muy asimétrica que beneficia solo a los EE. UU en el largo plazo y a nosotros en un corto plazo ya que las tarifas globales del 10% solo están vigentes por 150 días, una vez cumplido el plazo el Congreso debe extender su vigencia o prescriben automáticamente.
Este acuerdo comercial reciproco con los EE.UU está marcado por ciertas concesiones por parte del Ecuador, entre esas están: gestionar cuotas de importación para productos agrícolas como el maíz, sorgo, etanol, aves de corral, cerdo, lácteos y aceite de soja que ingresarían libres de impuestos desde el primer año de vigencia del acuerdo, igualmente podrían ingresar todo tipo de lácteos afectando a la oferta local, el acuerdo comercial reciproco con los EEUU incluye rubros sensibles como: cerdo, pollo y carnes que actualmente pagan aranceles de hasta el 45%, así como productos lácteos como mantequilla y yogur, el Ecuador dejará de aplicar el sistema andino de franja de precios a los productos agrícolas importados desde los EE.UU, que mantiene esquemas de subsidios agrícolas que abaratan sus exportaciones, esta apertura pone en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria, que significa de que somos autosuficientes para producir una multiplicidad de alimentos como: huevos, pollo, cerdo, no necesitamos importar productos que producimos aquí,
Con este acuerdo comercial reciproco con los EE.UU el Ecuador se compromete a eliminar las restricciones de importación y los requisitos de licencia que abarcan bienes remanufacturados y reacondicionados provenientes de los EE.UU, ha esto hay que agregar también que el Ecuador facilitará la inversión gringa para explorar, extraer, procesar y exportar minerales críticos y recursos energéticos, además hay que subrayar los siguiente, en el sector de la salud se agilitará el ingreso de dispositivos médicos y productos farmacéuticos, las autorizaciones de comercialización emitidas por la FDA gringa las cuales serán aceptadas como evidencia suficiente para obtener el registro sanitario en el Ecuador.
Además, con dicho acuerdo comercial el Ecuador aceptará vehículos y autopartes que cumplan con los estándares de seguridad de vehículos motorizados y los estándares federales de emisiones de los EE. UU sin exigir procesos adicionales de demostración de conformidad, no podemos olvidar que los automóviles gringos pasarán de pagar un arancel del 35% al 10% desde la aplicación del acuerdo.
Una de las partes más preocupantes es de que el Ecuador realizará licitaciones públicas en proyectos energéticos que incluyen la concesión del campo petrolero Sacha, hay que agregar también la generación eléctrica, el acuerdo es inequitativo, para muestra un botón: el camarón quedó fuera de los sectores más beneficiados y seguirá con una tasa arancelaria del 15%, EE.UU pone travas a nuestro camarón, la razón no pide fuerza tanto es así que incluso un estudio de la Fundación Privada CORDES que tiene tendencia de derecha manifestó: que el acuerdo no es equilibrado y beneficia más a los EEUU, el Ecuador se ha transformado en protectorado gringo, el tramite de dicho acuerdo está para su aprobación por parte de la Corte Constitucional y la Asamblea Nacional, no podemos lesionar más nuestra soberanía, basta carajo de tanta arbitrariedad
