Por Oswaldo Báez Tobar
Los medios de comunicación informaron en el año 2010 que el equipo de investigadores del Instituto Craig Venter de EE.UU. logró desarrollar la primera célula bacteriana sintética. Un reciente estudio publicado en la revista científica Science reportó la síntesis del genoma de una bacteria que tiene solo 473 genes, se le conoce en los medios científicos como JCVI.syn3.0; es el genoma bacteriano más pequeño capaz de replicarse, en él se ha podido identificar los genes esenciales y los no esenciales, pero aún se desconoce la función de 149 de ellos. (1)
El mencionado artículo de Science se refiere a la ¨Creación de una célula bacteriana controlada por un genoma sintetizado químicamente¨ lo cual requirió el diseño del genoma de la bacteria experimental por métodos bioinformáticos, su síntesis bioquímica y trasplante a una célula huésped; con lo cual se obtuvo un microorganismo nuevo cuyas funciones dependen del genoma trasplantado. El hecho provocó expresiones de júbilo, pero también serias preocupaciones.
Hay quienes afirman que por primera vez se ha generado vida en el laboratorio, otros en cambio dicen que apenas se ha dado el paso inicial. ¨Este es un paso importante en la creación de una célula viva¨ puntualizó Chris Voigt, biólogo del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT. (2)
Una célula artificial “viva” sería una célula hecha totalmente de manera sintética con capacidad de intercambiar materia y energía, guardar y transmitir información y tener la habilidad de mutar. Tal célula artificial “viva” aun no es factible – y quizá nunca lo sea-. Lo que ya se ha creado en el laboratorio es un genoma sintético, se lo ha introducido en células hospedantes a las que se les ha extraído su genoma, pero conservan los componentes del citoplasma y la membrana celular. La “nuevas” células portadoras de genomas sintéticos son capaces de replicarse. (3)
Breve revisión histórica
La revolución de las ciencias de la vida comenzó con el descubrimiento de la estructura del ADN en 1953, fue seguido por el ARN, el código genético y la síntesis de proteínas. En las últimas décadas ha sido posible profundizar en el conocimiento de la información genética de las bacterias que son los microrganismos más sencillos y abundantes de la Tierra, así como de otros de mayor complejidad: protozoarios, hongos, plantas y animales. Más tarde se descubrió el mecanismo de la expresión de los genes, es decir su función en la constitución y funcionamiento de los seres vivos.
En la primera década del siglo XXI se logró determinar la secuencia completa del ADN humano y de numerosas especies de plantas y animales, lo que dio inició a la “era genómica”. (Ver: La Era Genómica, promisoria y enigmática. Periódico Opción: 1-15 mayo 2013.). El avance vertiginoso alcanzado en este campo se debió al desarrollo de la biología y genética molecular, pero también a la convergencia de la nanotecnología, biotecnología y las tecnologías informáticas. Hitos clave en esta carrera fueron el perfeccionamiento en la tecnología del ADN que abrió nuevas posibilidades para manipular esta molécula, cortar segmentos, reubicarlos en cromosomas de otros organismos, eliminarlos, remplazarlos por otros, como se hace en los laboratorios de ingeniería genética más avanzados. (4)
En años recientes se avanza en el desarrollo nuevas tecnologías para la síntesis biomolecular y la ingeniería de sistemas biológicos, que podría tener muchas aplicaciones en el ámbito de la biomedicina, producción de fármacos, reparación y regeneración de tejidos, biorremediación, biosensores, producción de energía y síntesis de biomateriales. (5)
Perspectivas de las nuevas biotecnologías
Las perspectivas de la ingeniería genética y la biología sintética en años recientes son muy amplias y potencialmente muy rentables: bacterias para sintetizar antibióticos, biocombustibles; biosensores para vigilar el medio ambiente o degradar el petróleo derramado… Pero hay preocupación porque también se podría producir armas biológicas, o los organismos genéticamente modificados que producirían alteraciones irreversibles e incontrolables si llegaran a escaparse al medio ambiente. El Vaticano advirtió: la nueva tecnología podría ser un desarrollo positivo si se lo usa correctamente.
Las innovaciones tecnológicas no son buenas ni males, por sí mismas. Todo depende de cómo se las use: para beneficio de los seres humanos o para los grandes negocios. Este complejo escenario requiere ser analizado con el mayor rigor científico y profundidad filosófica para evaluar los potenciales beneficios y las posibles consecuencias. (6)
Análisis desde la biología teórica
La creación de la primera “bacteria sintética” la célula mínima con el genoma mínimo (solo los genes necesarios para mantener la vida en la forma más simple: 473 genes) ha generado reacciones encontradas. Si bien la “bacteria sintética” es capaz de exhibir ciertas funciones vitales en condiciones controladas de laboratorio, no podría hacerlo fuera de él, porque no cuenta con los genes que le permitirían sobrevivir en las condiciones reales del medio ambiente.
Se cuestiona a los investigadores de la biología sintética por su excesivo triunfalismo y arrogancia: “Esperamos ser capaces de diseñar nuevas células que nunca antes se ha producido. Podemos construir todo aquello que queramos” –ha expresado Clyde Hutchinson- investigador principal del Instituto Venter. George Church, investigador de la universidad de Harvard, ha elogiado el trabajo, pero ha expresado sus dudas sobre las posibilidades reales de la biología sintética al puntualizar que: “la edición de genes por el método CRISPR-Cas9 está avanzando mucho más rápido. Es probable que la edición genética sea más práctica que construir desde cero”.
La construcción de una “célula artificial” implicaría la creación de una pre-célula de novo, es decir, hecha completamente a partir de materiales no vivos. Por ello, se cuestiona que el resultado obtenido haya sido realmente la creación de una célula bacteriana, si lo que sea hecho es: “Instalar el genoma de un organismo en el “chasis” de otro. Esto es diferente a sintetizar una célula viva a partir de ácidos grasos y proteínas. Es un robot bacteriano antes que un tipo de vida sintética”. “Los científicos no están creando nueva vida a partir de la nada, sino que están desarrollando nuevas maneras de dirigir el comportamiento de ciertas células”. (7) Estas y otras objeciones comparten muchos científicos.
La evolución de la vida se inició en “proto-células” de ellas surgieron microorganismos unicelulares sencillos (sin núcleo conformado o células procarióticas) como las bacterias; más tarde aparecieron los microorganismos constituidos por células eucarióticas (con núcleo estructurado), de los cuales evolucionaron los seres vivos superiores conformados de tejidos, órganos, sistemas de órganos, de alta complejidad estructural y funcional – lo que tomó millones de años-. Por lo tanto, los organismos vivos no pueden ser reducidos a un conjunto mínimo de genes introducidos en una membrana y en un citoplasma de una bacteria receptora (que neutraliza a sus propios genes, para favorecer las reacciones bioquímicas inducidas por genes “ajenos”). La vida es mucho más que eso; pretender reducirla a una mínima expresión es una grave desviación conceptual.
Análisis desde la bioética
Se teme que la investigación de la biología sintética podría tomar una dirección mercantil por los intereses de grandes corporaciones, como la ExxonMobil que se asoció con Synthetic Genomics Inc., compañía de biosíntesis de Craig Venter para la creación de combustibles a partir de algas; o se podría orientar al desarrollo de armas biológicas tan letales como las armas atómicas. Esta preocupación motivó a la ONU a constituir el año 2015 un Grupo de Trabajo con la misión de estudiar las implicaciones de la nueva biotecnología y formular recomendaciones a los gobiernos de los países miembros.
Voceros de instituciones y organizaciones que trabajan en defensa de la diversidad biológica en todo el mundo han advertido del peligro que entraña la biología sintética. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, SEMARNAT, al reportar las resoluciones de la Conferencia de la ONU realizada en ese país, expresó: “El Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU enfrenta amenazas de la industria de ingeniería genética: La biología sintética se ha convertido en uno de los temas más debatidos”. Y Jim Thomas experto en biología sintética y director del Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración, ETC puntualizó: “Los gobiernos entendieron que necesitan asumir urgentemente que la biología sintética y otras tecnologías riesgosas que se desarrollan muy rápidamente implican amenazas a la biodiversidad, a los ecosistemas locales y a los derechos de los campesinos”. (8).
“La biología sintética incluye un rango de numerosas tecnologías de ingeniería genética que construyen desde cero o “editan” el código genético de los organismos vivos. Es una industria de rápida expansión que rediseña microbios y otros organismos para producir compuestos industriales”. (9). Esta propiedad de la disciplina emergente ha llevado a las grandes corporaciones a iniciar investigaciones en ese campo, como las empresas del arrogante billonario Craig Venter quien ha anunciado recientes avances en la síntesis bacteriana. Al respecto Jim Thomas advirtió: “Es difícil separar la ciencia de la especulación y del espectáculo en el último anuncio de Venter. Craig Venter es el Donald Trump de las biociencias, proclive a los anuncios espectaculares y a las afirmaciones exageradas. Nadie puede estar seguro que sus logros son éticos desde el punto de vista humano y de los ecosistemas”. (10) El tema está en debate en medios académicos de todo el mundo. Los científicos y especialistas en bioética tienen la obligación moral de pronunciarse.
Referencias
- www.scientificamerican.com-spañol 23-05-2016.
- www.comoves.unam.mx-artículos-140-biologia-sintetica 19-05-2016
- www.wilipedia Célula artificial. 02-06-2016
- www.porquebiotecnologia.com.ar/ 25-05-2016
- www.wikipedia. Biología sintética. 02-06.2016
- www.comoves.unam.mx-artículos-140-biologia-sintetica 19-05-2016
- www.scielosp.org/pdef/spm/v52n3/12/pdf 31-05-2016
- www.gob.mx/semarnat/prensa 17-12-2016. Consultado 24-02-2018
- www.synbiowatch.org/ Consultado24-03-2018
- http://www.alainet.org/es/artículo/176359/ Consultado 24-02-2018
Quito, mayo 2026.
