Por Henry Izurieta
El manifiesto Palantir
Alex Karp, el CEO de Palantir, publicó en febrero de 2025 su libro “La República Tecnológica” en el que expone sus diagnóstico sobre la actual situación política y tecnológica de Estados Unidos, así como sus ideas sobre el futuro inmediato. En abril de 2026, publicó en “X” un resumen de ese libro en 22 puntos, que se lo ha denominado “el manifiesto de Palantir”, que ha generado importantes reacciones en el mundo.
Pretende sostener el imperialismo norteamericano con sus conceptos fundamentales basados en el liberalismo como la democracia liberal, el libre mercado, los derechos civiles, enfrentar y derrotar a los enemigos. Algunos de esos conceptos utilizados más que como convicciones, como formas de manipulación social, como “Make America great again”.
Exacerba el orgullo gringo sosteniendo que “Ningún otro país en la historia del mundo ha avanzado más en valores progresistas”, en un intento de unificarlos en torno a las acciones de cualquier naturaleza que van a realizar para sostener su visión de potencia, pero ocultando que han llegado a esa situación gracias a constantes agresiones de toda naturaleza a otros países y pueblos. Ese ocultamiento en su cerebro se convierte en verdad y sostiene que Estados Unidos “ha hecho posible una paz extraordinariamente larga”, que millones de personas, hijos y nietos no han conocido una guerra mundial.
Karp está en guerra (como se puede confirmar en las entregas anteriores), ha participado cada vez más profundamente en todas las guerras que ha iniciado Estados Unidos en las últimas dos décadas, siente que el compromiso de los norteamericanos no corresponde a las necesidades de la principal potencia del planeta, como el considera a los Estados Unidos., por ello, demanda en su libro, el servicio militar obligatorio para todos “y luchar en la próxima guerra sólo si todos comparten el riesgo y el costo.”, anticipando su conocimiento sobre una “próxima guerra”, pero evadiendo el debate sobre que esa guerra pasará costos diferenciados a los multimillonarios, como él, que estarán bien protegidos con sus familias, mientras que la gente común, los trabajadores, lo perderán todo, incluido a sus familias.
Reconoce en “Silicon Valley” un potencial enorme en el desarrollo tecnológico, pero lo critica por haberse quedado en las “app” que dan dinero, que los ha llevado a acumular enormes ganancias, pero eludiendo la responsabilidad moral para con su país sosteniendo que “La élite de ingenieros de Silicon Valley tiene la obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación.” haciendo referencia indirecta al debate ético que ocurre en ese país y en todo el mundo respecto del uso de la Inteligencia Artificial para la guerra y que llevó a Google a no renovar un contrato con el ejército norteamericano y a Anthropic a negarse a participar con su modelo en la AIP de Palantir. Por ello, incluso en declaraciones públicas los trata de traidores a la patria.
Sostiene que la sociedad estadounidense se encuentra en debates inútiles respecto de la IA en la guerra; pues, “Nuestros adversarios no se detendrán para entregarse a debates teatrales sobre los méritos de desarrollar tecnologías con aplicaciones militares y de seguridad nacional críticas.”. Esos debates y otros mecanismos los ubica como los “soft power” insuficientes, por lo que “ La capacidad de prevalecer de las sociedades libres y democráticas requiere algo más que un atractivo moral. Requiere poder duro, y el poder duro en este siglo se basará en software.”, vale decir la IA, integrada a la guerra.
Como mecanismo para enfrentar a los enemigos propone rearmar a Alemania y Japón, según él, injustamente desarmados luego de la segunda guerra mundial, obviamente rearmados para que sean parte de sus aliados que enfrenten a los enemigos de Estados Unidos, de occidente.
Luego de defender implícitamente a Trump, al sionismo y corrientes religiosas, termina cerrando filas contra el “pluralismo vacío”, parte del poder blando, que en este caso en nombre de la inclusión ha limitado la definición de culturas nacionales.
Alex Karp reclama a los norteamericanos predisponerse para la guerra, para mantener a su nación como potencia hegemónica. Hace un llamado a la guerra.
Siendo lo anterior, de por sí, grave, es el pensamiento de Peter Thiel, el otro fundador de Palantir, es el que deja entrever las reales intenciones para el futuro de la humanidad que tienen un importante grupo de milmillonarios.
